viernes, 11 de enero de 2013

Receta: Bacalao gratinado con alioli de membrillo


Para 4 pax
4 porciones de bacalao de 175 gr
Un huevo
Un vaso de aceite de oliva virgen
Un trozo de dulce de membrillo
Un diente de ajo
Dos patatas grandes
Un manojo  de espinacas

Elaboración

1- Enharinar los tacos de bacalao y freir ligeramente. Reservar
2- Montar un alioli con ayuda de la turmix y terminar con el membrillo
3- Cocer las patatas con piel, pelar y cortar a rodajas gruesas
4- Saltearlas espinacas y colocar sobre las patatas que previamente habremos colocado en una bandeja
5- Colocar el bacalao y napar con el alioli de membrillo
6- Gratinar en el horno unos cuatro minutos y servir

Membrillo


Cerca de mi casa hay un membrillo sin dueño conocido, pues ha salido al margen de la carretera de una manera salvaje. Cada temporada lo vigilamos para recoger sus frutos, que al ser de un árbol poco cuidado y sin ningún tipo de mantenimiento, suelen ser pequeños, feos y arrugados, pero muy aromáticos y con el añadido de sabor que da la fruta robada.
    Este árbol  emparentado con el manzano y el peral, nos da unas frutas que en crudo resultan demasiado astringentes, aunque en algunos puntos del planeta tambien lo consumen  asi, por lo que resulta mas apropiado para cocinar y nos muestra todo su esplendor en compotas combinado con otras frutas, cocido en vino con azucar y aromaticos o como solemos consumirlo como carne de membrillo o dulce de membrillo que acompañado con queso y nueces, resulta uno de los matrimonios mejor avenidos que existen.
    Pero aparte de estos usos clásicos el membrillo también resulta perfecto cocido en almíbar ligero para acompañar una carne de cerdo asada o a modo de puré para realzar esas carnes de caza mayor de sabor recio.
    Unos taquitos de dulce de membrillo para darle un toque a una ensalada con escarola, queso de Mahón y lardones de bacon, resulta deliciosa... o para saborizar nuestra estupenda salsa mahonesa.
    El membrillo es de esos productos que nos recuerdan que ha pasado otro año, que ha llegado otra estación y que entre membrillo y membrillo, pasa la vida, lo cual no esta nada mal, teniendo provisiones de este dulce amigo.

sábado, 1 de diciembre de 2012

Florencia


Florencia es la cuna del renacimiento, la cuna de Catalina de Medici, de la Bisteca allá Fiorentina, los platos elaborados con espinacas. Demasiada belleza para una mente adormecida por la tranquilidad y el día a día de Menorca, que puede transformarse en el mal de Sthendal, no por poseer una sensibilidad elevada, sino por recibir tanta información de golpe.
    El legado arquitectónico y artístico de los Medici en la ciudad la convirtieron en el centro del refinamiento y de las buenas costumbres y por lo tanto en el Renacimiento culinario, dándole valor a la sencillez y frescura de los productos locales realzándolos con elaboraciones ingeniosas, donde las especias tan codiciadas y venidas de países exóticos dejan de enmascarar los sabores para pasar a complementarlos.
    La armonía en las presentaciones y el interés por la dietética hacen de Florencia y del Renacimiento, un primer avance de la Nouvelle Cuisine en la historia.
    Sin duda la mejor embajadora de este arte fue Catalina de Medici, que impuso en la Corte francesa de Enrique ll, regida por las tendencias de la Edad Media, el uso del aceite de oliva toscano, desterró las copas de metal a cambio de el cristal veneciano, la  mezcla de alimentos agrios y salados, con dulces y amargos, o los buenos modales en la mesa con banquetes menos pantraguelicos y el uso del hasta entonces desconocido tenedor.
    Pues todo eso se respira en Florencia mientras se visitan los Uffizi, el Palacio o el Ponte Vecchio, el palacio Pitti o el mercado central de San Lorenzo o el encantador de Sant Ambrogio donde todo tipo de carnicería elaborada, conejos rellenos, chuletas rellenas alternan con las mejores pastas artesanales y los mejores embutidos y quesos.
   Comer bien en la ciudad es fácil pues existe  multitud de establecimientos basados en la cocina toscana y un sinfín de enotecas donde degustar los mejores vinos, para todos los bolsillos, desde un panino de Lampredotto, a uno de los mejores restaurantes  del mundo, el triestrellado Enoteca Pinchiorri, donde todo el refinamiento de la rebuscada Catalina se refleja en su mesa.

Italia



¡BELLA ITALIA!

Salir de la isla es algo obligado para despejar la mente y cargar las pilas. Para los que somos inquietos y tenemos necesidad de ver cosas aún más .En esta ocasión tocaba Italia, una gastronomía conocida pero desde la distancia y con la intención de recorrer "el Grand Tour" y su cocina, ayudados por una guía de Slow Food "Osteria d`Italia" comenzó nuestro viaje.
    Como les diseccionaré el trayecto por partes, para no resultar pesado, lo mejor es unos consejos para los que tengan ocasión de viajar a Italia a la hora de comer. Todo el mundo come a todas horas y puede hacerlo en un bar a lo largo de todo el día: paninos, rolls o pan trammenzinni, la pizza al taglio es socorrida y suele ser buena  además de económica o en las deliciosas pastelerías, donde brioches, focaccias, panforte o demás especialidades nos obligarán a controlar nuestra voracidad.
    Si lo que desea es sentarse puede comer cosas sencillas tipo salami, mortadela… acompañado de buenos vinos, ha de buscar una de las  numerosas enotecas, o en las “osterías” a modo de casas de comida pero con una decoración sencilla, que resulta bastante asequible.

    Las “trattorias” son sencillos locales más rústicos, regentados generalmente por familias con pequeñas cartas, donde el buen producto y la cocina casera están garantizados.
    Y por último “el ristorante”, con todos los servicios, muchos más detalles y por lo tanto mayor precio.
    Tras numerosas visitas les aseguro que comer bien es más fácil que comer mal. Simplemente ha de dejarse aconsejar y comer lo típico de la zona,  pues en Italia el producto que se consume es italiano, sobre todo, si como nosotros visita locales Slow Food, algo que empieza a ser una seña de identidad, una manera muy inteligente de enfrentarse a la crisis a base de producto local, recuperando variedades autóctonas, ofreciendo cosas auténticas, desde luego no hay mejor manera de hacer patria.
    Como los italianos están muy orgullosos de sus productos, te darán lo mejor si muestras interés por ellos y por sus costumbres, además de regalarte una amabilidad insuperable.
    ¡Por fin! He podido degustar platos tan mal imitados como un arroz a la milanesa, los tagliatelle al ragú, la rebollita, el ossobucco, una mortadela de verdad, los mejores cantuccinis de mi vida con vin santo en Lucca; el mejor helado del mundo en San Gimmignano, Papardelle con salsa de liebre en Volterra, la Bisteca alla Fiorentina en Firenze, la Panna cotta con castañas en Greve in  Chianti, un Bellini en el Harri´s bar de Venecia……

Receta: Raviolo de ricotta, espinaca y gorgonzola


PARA 4 PAX
INGREDIENTES
-500 GR DE HARINA DE FUERZA
-4 HUEVOS
-150 GR DE ESPINACAS COCIDAS
-100 GR DE RICOTTA
-100 GR DE GORGONZOLA
-SAL PIMIENTA
-MIGA DE PAN RALLADA
-UN VASO DE NATA
-50 GR DE MANTEQUILLA

ELABORACION

1-Preparar la pasta mezclando uno a uno los huevos con la harina y un chorrito de aceite de oliva, reposar.
2-Secar al fuego muy bien las espinacas y mezclar con la ricotta,el gorgonzola y el pan ,enfriar
3-Estirar la pasta con la máquina y formar los raviolo con ayuda de un cortapasta  redondo grande, una cucharada del relleno y otra cpa de pasta pegándolos bien con ayuda de las yemas de los dedos
4-Cocer en agua hirviendo salada unos tres minutos
5-Mantecar en sartén con la nata y la mantequilla salpimentada

viernes, 30 de noviembre de 2012

Champiñones rellenos de llonganiça con huevo a baja temperatura y su jugo


Para 4 personas
 
Ingrdientes:
-16 champiñones grandes
-1/2 cebolla
-1 patata grande
-Caldo de pollo
-1 dl. de nata
-1 llonganiça de pagés
-4 huevos corral muy frescos
-1 trozo de mantequilla

Elaboración
Lavar los champiñones, separando los sombreros y reservando los troncos.
Cortar un trozo de llonganiça y rellenar cada champiñón.
Sofreír con la mantequilla, la cebolla, la patata, los troncos de puerro y mojar con el caldo de ave. Salpimentar.
Dejar cocer una media hora, refinar con la nata y triturar dejándolo bien fino.
Con ayuda de un termómetro, cocer los huevos con la cáscara a 63º C durante 40 minutos, tener precaución con la temperatura, ya que si se pasan pierden toda la gracia.
Hornear los sombreros de champiñón y servir en plato sopero, junto con la crema de champiñón y el huevo.

ARZAK


La ocasión la pintan calva y aprovechando la visita a San Sebastián con motivo de la Gastronómika, no podía dejar pasar la oportunidad de comer en uno de los templos de la buena mesa de nuestro país.
    Desde que comenzé en esto de la cocina, Arzak era el restaurante referencia, con una trayectoria impresionante.
    Situado en el alto de Miracruz en la parte alta de la ciudad, este restaurante ya centenario, comenzó como un bar con despacho de vinos, que con el tiempo cogió mucha fama por la buena cocina de la madre de Juan Mari, especializada en banquetes, y tras la incursión de este, en lo que es hoy en día.
    Obviamente no les voy a comentar la comida pues yo no soy nadie para ello, para eso ya existen críticos especializados y multitud de comentarios vía internet, realmente tampoco tenía intención de descubrir su cocina, lo que realmente me intrigaba era el como un cocinero puede estar tantos años en la cima y atesorar un currículum del cual una décima parte quisiera para mí, ese es el éxito.
    Juan Mari, que cuenta con 70 años, consiguió su primera estrella michelín en 1974 (cuando yo nací) y atesora la tercera desde 1989. Premio nacional de gastronomía, la medalla al mérito turístico, mejor cocinero de España , vasco universal,  etc... y su restaurante pertenece a las exclusivas asociaciones Relais et Chateux, Traditión et Qualité y Les milleures tables du monde, ¡casi nada!  y todo en un local situado al lado de una carretera muy transitada y con un local sin vistas exteriores…lo que hace que todavía tenga más merito y creo que es gracias a su personalidad arrolladora e inquieta, que ha sabido qué fichas mover y que en la unión está la fuerza, la unión entre cocineros para conseguir que Euskadi sea el destino gastronómico por excelencia, primero como impulsor de la Nueva Cocina Vasca, con el apadrinamiento del mayor chef mediático del momento, que era Paul Bocuse, y luego a la estela del potencial creativo Ferrán Adriá, consiguiendo encumbrar  la cocina española a lo más alto y a su hija Elena como la mejor cocinera del mundo según la revista "Restaurant".
    Como los grandes maestros del arte, ha manejado todas las tendencias, desde la cocina clásica, la tradicional, la creativa o el asesoramiento de grandes compañías alimentarias, y pienso en todo esto mientras observo el comedor donde los camareros atienden con una sincronización metódica pero sin perder la amabilidad original de una casa de comidas, lo que en un inicio fue.