domingo, 9 de octubre de 2011

Mano de cocinero

Con talento todo resulta más sencillo. En el trabajo observas que hay personas a las que les basta ver como preparas algo, para repetirlo a la primera e incluso mejorarlo, aunque por desgracia, no abundan. Pero estoy totalmente convencido de que para cocinar bien, “tener mano” es una gran ventaja, aunque, querido lector, no se desanime si a algún plato no le ha pillado “el punto” y no es escude en el típico: “a mi cocinar, no se me da bien”. Todos somos capaces de cocinar.
    Cocinar no es difícil, me refiero a platos sencillos, no a gestionar una cocina profesional, preparando al mismo tiempo un montón de platos diferentes, que por cierto, es una locura.
    Si es usted de los que reniegan de la cocina porque le parece una penitencia tener que dar de comer a la familia todos los días, y se puede permitir no cocinar, no deje de hacerlo en ocasiones, especialícese en algún plato con el que sepa que va a triunfar.
    Siempre me ha resultado sospechoso (y se que ahora me crearé algún enemigo), que muchos hombres que no suelen cocinar, tengan mano con la paella o la parrilla. Me pregunto: ¿si saben hacer una paella, no pueden preparar otro guiso cualquiera? Aunque todo hay que decirlo, los tiempos están cambiando y por ejemplo muchos hombres de mi familia, que rondan los 40 son los que hacen la compra y cocinan en casa.
    A base de repetir un plato con una buena técnica y un buen producto, el éxito está asegurado, la repetición y la experiencia, consigue que los canelones sean cremosos, pero que la pasta absorba la cantidad justa de bechamel sin que el relleno esté seco. Para eso el cocinero sabe que tiene que abusar de la zanahoria y que hay darle un toque graso a la farsa que los compone, con foie grass, para los ricos, y sesos, para los “no tan ricos”…de monedero.
    Caer en errores ayuda, y experimentar también. Atarse a una receta donde el chef de turno recomienda utilizar la pimienta de Sechuan para aliñar la carne, no nos tiene que encorsetar en absoluto. Si no encuentra tan exótica especia, no pasa nada.
    Personalmente, aconsejo a los cocineros novatos, que apuesten por lo regional o lo clásico. Una buena sopa de pescado gusta a todos, unos pimientos rellenos de bacalao resultarán de lo más sorprendente, porque casi todo el mundo los compra ya congelados, y unas natillas hechas con buenos huevos, leche fresca y azúcar, arreglan hasta un mal día.
    Cocine, que para algún plato seguro que tiene usted mano.

No hay comentarios:

Publicar un comentario